Experiencias

Un pedacito de Cataluña en Berlín…Restaurante Begur. 10/07/2018

Conforme pasan los días en Berlín vuelvo a sentirme más y más viva. Aún no he descubierto ni una milésima parte de lo que Berlín tiene que ofrecerme pero ya me siento a gusto y llena de vida y energía. Me despierto feliz y con la incertidumbre de no saber qué me deparará el día. Echaba tanto de menos esta sensación. La emoción de no saber las sorpresas que te encontrarás a lo largo del día, la gente que conocerás, la aventura que vivirás…llevaba demasiado tiempo medio aletargada. Necesitaba volver a despertar, volver a sentir y vivir el día a día con emoción e ilusión. Me doy cuenta de que no soy de esas personas que necesitan tenerlo todo bajo control sino todo lo contrario. Viviría una eterna aventura el resto de mi vida…siempre y cuando encuentre personas a mi alrededor con quien compartirla. Yo soy de vivir la vida en buena compañía, no me gusta la soledad; aunque después de estos años he aprendido a aceptarla y a convivir con ella.

Me ha costado mucho dar este paso (muchos sabéis por qué) pero ahora me doy cuenta de que era necesario. No sé qué me deparará esto porque vengo aquí sin pretensiones, con el único ánimo de dejarme llevar por la corriente, de pensar y al mismo tiempo dejar de pensar en tantas cosas que saturaban mi cabeza desde hace tanto tiempo. Sólo espero que después de este viaje (y no me refiero sólo a la distancia física o temporal) mi pasado, mi presente y mi futuro encuentren un nexo de unión en el que nadie salga herido y todos salgamos beneficiados y fortalecidos…

Sé que esto es un blog gastronómico pero para mí las experiencias gastronómicas son mucho más que eso. Las más felices e intensas experiencias gastronómicas que he vivido van más allá de lo meramente culinario. Abarcan un contexto compartido, una emoción y unas sensaciones que trascienden el acto de comer en sí mismo…
Ayer tuve la suerte de ir a cenar a Begur, restaurante de comida catalana en Berlín, al frente de cuya cocina se encuentra Eduard Canet, grandisimo cocinero (lo pude comprobar ayer en primera persona). La comida es una delicia, cada bocado está cargado de sabor y se nota que está hecha con cariño y cuidado. En la carta encontramos ingredientes y sabores de la cocina tradicional española y catalana pero siempre con un toque especial que los hacen distintos. Los puntos del pescado y de la carne eran perfectos y tenía todo un sabor exquisito. El risotto de codornices y boletus, creo que no duró ni 5 segundos, era sencillamente espectacular. Y Eduard y su equipo nos trataron a nosotros y a todos los comensales que había en el restaurante con suma atención y dedicación. Eduard no se limita a estar en la cocina sino que se preocupa de que sus invitados estén bien atendidos y se sientan como en casa. Con nosotros lo consiguió, desde luego.

Aparte de todo esto (que no es poco), compartí la cena con dos nuevos amigos. Los conocí en San Sebastián y entre otras muchas cosas han sido uno de los muchos granitos de arena que se han ido sumando para que yo haya acabado en Berlín. Igual si no hubiera conocido a mi compañero de piso, que recientemente había llegado de Berlín, ni a estos dos chicos, yo no estaría aquí y estaría en alguna otra parte del mundo…o sí, eso nunca se sabe. Lo que sí sé con certeza es que la velada fue divertida y muy agradable. Igual fue por ellos, por el ambiente o igual por las dos botellas de Riesling que nos tomamos, no lo sé, ni me importa. 😉 El caso es que disfruté muchísimo y me sentí libre y feliz. Además, llegar a una ciudad donde no conoces a nadie, donde hablan un idioma que te suena a chino (o debería decir a alemán, que para el caso es lo mismo) y que además es inmensa, tener a alguien que me me echa una mano en todo lo que puede y me acoge, me hace sentir muy afortunada.

Y volviendo al restaurante que nos ocupa, en Begur es donde espero poder cocinar durante los próximos meses. Tengo la suerte de pasar a formar parte del equipo de Eduard y desde mañana estaré en la cocina con él. Estoy emocionada, ilusionada y todos los adjetivos positivos que se os ocurran. No podía haber encontrado un lugar mejor para seguir mejorando y evolucionando tanto a nivel personal como profesional…

Os dejo unas fotos de la agradable velada que disfrutamos la pasada noche…

 

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